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Prueba con el Altísimo: ¿de quién debemos depender?4 min read

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La dependencia forma parte del ser humano desde el nacimiento. La criatura, al nacer, depende de la mamá o del papá para ser alimentado, por ejemplo. El niño/a es dependiente completamente de sus padres en todo, incluso en cosas básicas como el aseo y la alimentación. Pero, la dependencia no acaba en la etapa infantil de varios seres humanos. Durante la adolescencia, por ejemplo, muchos dependen de la opinión de aquellos que le rodean y de la sociedad en cosas semejantes a la vestimenta o el comportamiento. La dependencia puede transcender también en la etapa adulta e influenciar en ciertas decisiones criticas que afectan el futuro de aquellos dependientes.

El fracaso ha sido la consecuencia de la dependencia ante la opinión ajena, la dicha suerte, la interpretación de las cartas del tarot o la creencia ciega influenciada por otros. Por ejemplo, usted ha oído la siguiente frase, “No te cases porque tu matrimonio está destinado a fracasar en cierto tiempo… No pierdas tu tiempo en ese negocio que va a fracasar…”; comentarios llenos de negatividad.

Esta es la triste realidad de varias personas en la actualidad que no logran avanzar y ser bendecidas en todo lo que hacen porque dependen de la opinión de los demás. En la Biblia habla sobre un hombre llamado Abraham, quien recibió una orden de parte de Dios:

“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. (Génesis 12:1-3).

Prueba con el Altísimo: ¿de quién debemos depender?¿Por qué Dios le dio esa orden a Abraham? El motivo fue porque Dios sabía que aquellos que le rodeaban no tenían la misma fe de él y podrían, a través de la negatividad, ser un obstáculo para Abraham alcanzar su sueño tan anhelado. Abraham no lograba tener un hijo y esto podría ser un motivo para ciertas personas en su alrededor creer que moriría sin descendencia. Las palabras de negatividad podrían haber perjudicado de gran manera a Abraham impidiéndole a tonarse en el padre de grandes naciones, ser la propia bendición y vivir una vida abundante en todos los aspectos de su vida.

El tiempo pasó y Abraham, junto con su sobrino Lot, caminaron hacía lo desconocido, pero, aún así, Abraham dependía, en cierta manera, de su sobrino y no totalmente en Dios. Por esta razón, cuando él tomó la decisión de separarse de su sobrino, Dios le dijo lo siguiente: “… Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.  Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que, si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré”. (Génesis 13:14-16).

Observando atentamente al verso bíblico, se puede ver que Abraham no tenían completa noción o entendimiento de la orden que Dios le había dado, una siendo que cortara cualquier nexo que no le permitiera avanzar. Mientras él continuaba con su sobrino, no lograba ver la manifestación de Dios en su totalidad. Pero, en el momento que obedeció, poniendo al lado las emociones y sentimientos, Dios lo aseguró tornándolo en la Propia Bendición.

Lo mismo sucede en la actualidad con varias personas que buscan la ayuda de Dios. Mientras ellas permanezcan sujetas a las palabras negativas, a los malos hábitos, la dependencia incondicional hacia otras personas, nunca podrán ver lo Sobrenatural en sus vidas. Por este motivo, en el mes de noviembre, en todas la Iglesias Universal estaremos preparándonos para hacer una Prueba con Dios. La expresión de la fe, a través de esta prueba, lo tornará en la propia bendición, así como aconteció con Abraham. Él dejó de ser Abram para convertirse en el Padre de la Fe, y se tornó en un hombre cuya dependencia era exclusivamente con Dios solamente.

Es momento de anular lo que lo ha llevado a la miseria, la destrucción familiar, el fracaso sentimental, la enfermedad o el tormento espiritual. Tome una decisión y dele un giro a su vida hoy, para que, en el 2021, usted viva una vida realizada y bendecida.

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