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Haciendo una prueba con Dios5 min read

"Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición". (Génesis 12:2).

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Haciendo una prueba con DiosTodo lo que uno quiere en la vida, tiene que pasar por una prueba. Pero, ¿para qué sirve una prueba?

La prueba pretende mostrar y en hacer patente la verdad o falsedad de algo. Las pruebas tienen como objetivo de revelar la verdadera condición o situación. Por ejemplo: el oro cuando pasa por el fuego se vuelve más puro; para obtener la licencia de manejo, se tiene que pasar una prueba de manejo; una pareja de novios muestra su amor al asumir un compromiso en matrimonio; una persona muestra su amor a su pareja a través de la fidelidad, independientemente la situación… En fin, la lista es infinita de pruebas que la mayoría de las personas tienen que enfrentar.

Un gran ejemplo de alguien que, a través de una prueba, mostró el amor incondicional hacia la humanidad fue el propio Dios. Él dio a su propio hijo Jesús, como sacrificio vivo, en la cruz por amor a los seres humanos y para que todo aquel que confiese y crea que Él es el Señor, sea salvo (Juan 3:16).

Todos estamos expuestos a enfrentar ciertas pruebas. La prueba, como fue mencionado, define la clase de persona e, incluso, el nivel de fe de cada uno. Al final de cuentas, una prueba muestra si uno acertó para alcanzar lo que se ha propuesto o si uno no está preparado para alcanzar cierta cosa. La comunión con Dios no es la excepción en cuestión de pruebas. Imagínese hacer una Prueba con Dios. ¿Cuáles serían los beneficios? ¿Qué acontecería si uno hiciera una Prueba con Él?

En las Sagradas Escrituras, por ejemplo, habla sobre un hombre llamado Abraham, quien hizo una Prueba con Dios. Esta prueba no sólo cambió su vida, sino a las futuras generaciones.

Imagine que lo mismo sucediera con usted y con todos sus familiares. Descubramos el secreto detrás de este hombre que es considerado por muchas como el “Padre de la Fe”.
Lo primero que se puede observar sobre la historia de Abram es que Dios le dio una orden. A través de esta prueba, se puede ver la clase de persona que él fue. ¿Fue obediente o desobediente? Basado a las Sagradas Escrituras, él fue obediente al obedecer la siguiente orden, vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré”. (Génesis 12:1). 

Primera prueba de Abram:

“… Él tenía que salir de su tierra pagana, de su parentela pagana y de la casa pagana de su padre; dejar su tierra natal, sus propiedades, sus costumbres, sus amigos, en fin, dejar todo atrás. Su entrega a Dios significaba la separación de su mundo, el plan divino exigía su salida de aquel lugar. El Señor no podría perfeccionarlo de acuerdo con Su voluntad, mientras estuviera sujeto a las influencias de aquella sociedad”, como describe el Obispo Edir Macedo en el libro La Fe de Abraham (13).

Imagínese estar en los zapatos de Abraham y tener que dejar atrás su parentela y su vivienda en obediencia a lo que Dios le ha ordenado. ¿Usted obedecería o desobedecería a Su Voz?

Esta obediencia lo llevó a convertirse en el Padre de la fe, ya que, ante los ojos humanos, él hizo una locura al obedecer semejante orden. Él no era un jovencito, tampoco era rico y no tenía hijos que lo sustentarían en esta jornada hacia un destino desconocido. Él mostró su plena confianza a través de este acto de obediencia. La manifestación de la fe sobrenatural fue necesaria para la realización de lo imposible en su vida.

“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”. (1 Corintios 1:18).

Esta Prueba con Dios permitió que Abram, al paso del tiempo, se convirtiera en otro hombre. Incluso, le fue cambiado el nombre a Abraham y se tornó en un hombre prospero, conocido y con la bendición de una gran descendencia. El precio que pagó (el acto de la obediencia), no se compara con todas las bendiciones que obtuvo de parte de Dios.

Y, usted, ¿estaría dispuesto en pagar el precio para ver el poder de Dios a través de la materialización de lo imposible en su vida?

Para Dios no existe imposible, basta uno obedecer a lo que Dios está pidiendo, creyendo que el milagro acontecerá.

Por este motivo, en el mes de noviembre, en todas las Iglesias Universal se estará viviendo la fe de Abraham y estaremos realizando una Prueba que llevará a un cambio en nuestras vidas y en nuestros familiares. No pierda más tiempo y participe este día domingo a las 9:30am en el Templo de los Milagros, 625 S Bonnie Brae St, entre la calle Wilshire y 6 en Los Ángeles, California, o en la Universal más cercana a usted. Será determinado que, así como Abraham fue la propia bendición, usted será la propia bendición.

Si usted tiene una pregunta o le gustaría una orientación: Contáctenos

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