Noticias | - 6:00 am


Está Escrito2 min read

13 de junio

Está Escrito

“Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”(Mateo 4:4)

Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto, para ser tentado por el diablo. Después de cuarenta días y cuarenta noches de ayuno, en el límite de Sus fuerzas, tuvo hambre. El diablo no se acercó a Él mientras estaba fuerte. La tentación vino cuando Su cuerpo sintió hambre. Cuando Su alma clamó por alimento. “Y vino a Él el tentador, y Le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3). En el auge de la necesidad, el diablo apareció con una solución fácil y rápida.

Es siempre así. En el auge de la aflicción, surge una propuesta de solución rápida y fácil para responder a los deseos del corazón. Si el Señor Jesús hubiera cedido, estaríamos perdidos. Sin embargo, a pesar de estar débil Su cuerpo, Su Espíritu estaba fuerte. En Su respuesta, entendemos el porqué: “Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

La Palabra de Dios era Su alimento, lo hacía fuerte, era Su necesidad y Su prioridad. En otras palabras, Él dijo: “Mi cuerpo quiere pan, pero Yo mando, no Mi cuerpo. Y Yo quiero la Palabra de Dios, no tu palabra”. Él despreció la palabra del diablo. Despreció la voz de Su propia voluntad, el deseo de Su alma y de Su cuerpo.

Conozca lo que está escrito, desprecie la palabra del diablo y crea en la Palabra de Dios. Desprecie la voz de su alma, la voz de su corazón y los deseos que quieren llevarlo al más profundo abismo. Mantenga su espíritu en la Palabra que lo alimenta.

Mantenga su espíritu firme en la Palabra y no ceda a los deseos de su corazón.


Informe de error