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Era una hija desobediente y malcriada que le faltaba el respeto a sus padres1 min read

Anhelaba ser feliz, pero sentía que no lograba concertarse con sus progenitores

Era una hija desobediente y malcriada que le faltaba el respeto a sus padres1 min read

Karla Morales es consciente de que en el pasado era una hija desobediente y malcriada que le faltaba el respeto a sus padres, se rehusaba a obedecer, su arrogancia la tenía cegada. Como hija le costaba vivir esa misma felicidad reflejada en el rostro de sus amigas mientras que ella se sentía marchita por dentro.

Karla Morales anhelaba ser feliz, pero sentía que no lograba concertarse con sus padres, no se sentía entendida por ellos. Acumuló un gran rencor hacia ellos, era rebelde y les gritaba constantemente, los lastimaba tanto que al ver lo vulnerable que estos se habían vuelto llegó a pensar que si continuaba con su actitud un día podía perder el control.

Aceptó la invitación por parte de sus padres para asistir a la Iglesia Universal, Karla Morales se dio cuenta que no encontraba salida en lo banal, que los amigos, el vicio y los excesos, no le darían eso que tanto anhelaba para su vida. Decidió entregar su vida a Dios a través de la fuerza de la oración.

Sus oraciones le ayudaron a encontrar al Espíritu Santo quien vino a su rescate para ayudarle a construir una vida diferente. No solo pudo llenar el vacío, si no que también pudo conectarse con sus padres y empezar una nueva relación con ellos. Hoy en día gracias al Espíritu Santo y a la presencia de Dios en su corazón Karla Morales vive en comunión con su familia.

Testimonio Karla Morales.

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